Mucho se lleva dicho y escrito sobre la actual crisis económica; vamos a intentar repasar en estas líneas lo que está ocurriendo a nivel económico general en nuestro país, y lo que es más difícil de evaluar: cómo va a afectar todo esto a la implantología que tan buen comportamiento económico ha tenido hasta ahora como mercado emergente que es.

España se ha visto inmersa en una profunda crisis económica de origen claramente internacional y de desarrollo y consecuencias globales, pero agravada también indudablemente a nivel local por factores muy peculiares de la situación económica española como el estallido de la famosa burbuja inmobiliaria, de nefastas consecuencias en el sector y con terribles repercusiones a nivel económico general, así como el efecto sobre el mercado de trabajo generándose una tasa de paro muy superior a la de los demás países probablemente por la rigidez del sistema laboral español o los altos índices de temporalidad en el empleo. Así las cosas, y añadiendo a este cóctel un importante factor psicológico, ha terminado por afectarse la demanda de bienes y servicios a nivel global en todos los sectores económicos no salvándose ya de esta situación ni siquiera la asistencia dental privada.

A fecha de hoy, con datos objetivos y contrastados, disminuye ligeramente la facturación global de las clínicas dentales en España, incluida la odontología general o primaria, teóricamente de primera necesidad, pero sobre la que también está influyendo una demanda en disminución, muy afectada por el “gasto familiar disponible”, mermado por un sinfín de factores económicos añadidos: sobre todo el paro y la negativa de la mayoría de las entidades bancarias a financiar el consumo. Esta situación probablemente tiene un recorrido todavía dilatado en el tiempo más de lo que se está intentando transmitir en estos momentos. Hay que esperar que la demanda de bienes y servicios toque fondo de aquí a final de año o principios de 2010, y que la mayoría de los sectores económicos permanezcan muy débiles durante todo el año que viene. Sólo a lo largo del año 2011 cabe esperar una situación económica moderadamente mejor y en línea ascendente.

Y mientras tanto ¿qué está ocurriendo con la implantología en la clínica dental privada en España?
Cómo tratamiento más costoso de la odontología actual, la implantología está sufriendo por primera vez en este año 2009 y en realidad en toda su historia, un retroceso económico, motivado sobre todo por un aplazamiento en la decisión de compra por parte de los pacientes susceptibles de este tratamiento, motivado en muchos casos por la negativa de las entidades financieras, a financiar estos tratamientos, lo que ha afectado a amplias capas de población que ya accedían a este tipo de tratamiento mediante el apoyo económico de los bancos y otros intermediarios financieros. Las clínicas que atienden a sectores poblacionales más pudientes, las que primero ofrecieron por otra parte el tratamiento implantológico, y cuyos pacientes-clientes en realidad no necesitan financiación, no sufren casi ninguna crisis, en algún caso en absoluto. En el extremo contrario las clínicas de cadenas de franquicias que basaron su actividad en la publicidad y la financiación de amplias capas poblacionales de menor nivel económico sí que tienen un problema de crisis económica en sus centros, llegando incluso a comprometer la viabilidad económica de algunos de ellos; algo que no va a ocurrir en general a nivel de la clínica dental privada en España, ya que la mayoría de las clínicas resistirán esta crisis económica sin demasiados problemas, como así ha ocurrido de hecho en anteriores crisis económicas, aunque indudablemente de menor entidad que ésta.

Al margen de la preocupación actual en el sector, que trasciende la clínica dental y preocupa también a la industria del sector que ve disminuir desde primeros de año su negocio relacionado con la implantología y la está obligando a ajustar costes y precios presionada por una demanda en disminución, la pregunta principal es cómo afectará esta situación al futuro económico de la implantología; si realmente cambiarán económicamente las cosas de una forma permanente en cuanto a los implantes, teniendo en cuenta que hasta ahora se ha comportado como un mercado emergente en el que no han llegado a actuar las leyes del mercado, manejándose unos márgenes comerciales, tanto por parte de la industria cómo de las clínicas, no ajustados a los costes reales, algo que generalmente todo mercado emergente permite. En buena teoría económica con una demanda en disminución y una oferta creciente (cada día más y más clínicas ofrecen el tratamiento implantológico, en unos años más probablemente todas), llegados al extremo y cuando el mercado dé finalmente signos de saturación, y sólo entonces, operará la ley de la oferta y la demanda, y se corregirán los precios ajustándose paulatinamente a los costes. Este proceso que de todos modos tarde o temprano llegaría, sí que pienso personalmente que se va a ver acelerado en este contexto actual de crisis económica, por la simple razón de la disminución de la demanda que está generando y que “apreta” el mercado implantológico en una situación de oferta creciente e imparable, que acelerará de forma indudable la entrada en acción de la inexorable ley de la oferta y la demanda.

Hasta el día de hoy en España se han realizado más tratamientos de implantes que los que corresponderían por número de habitantes; algo que también ocurre en Italia; probablemente cuando termine finalmente la crisis económica seguirá siendo así.

Lo que puede ocurrir, nadie lo sabe realmente, es que cambien finalmente los patrones de consumo, y que al menos en Europa se abandonen finalmente los hábitos “consumistas” al estilo de vida americano, que vienen imperando en Europa desde los años sesenta; y se vaya a un patrón mucho más conservador, con un criterio más de “abastecimiento”, en el que la gente compre sobre todo lo que realmente necesita. Esto sí que modificaría realmente muchos mercados de una forma permanente.

Si la actual crisis económica tiene la suficiente gravedad y sobre todo la suficiente duración en el tiempo como para producir un cambio de referencia de este calibre en el consumidor europeo, es algo que no podemos saber pero que no cabe descartar ni mucho menos.

Como conclusiones hay que pensar que la actual crisis de demanda de productos y servicios se va a alargar en el tiempo probablemente por espacio de casi dos años, hasta la primavera del año 2011, y que posteriormente se recuperará paulatinamente viéndose algunos mercados modificados para siempre como consecuencia de los ajustes económicos que indudablemente se van a producir en cuanto a costes y precios en función de las leyes del mercado. El mercado de los implantes dentales desde el punto de vista industrial, y el de los tratamientos implantológicos desde el punto de vista asistencial, será muy probablemente, uno de ellos.