Margarita Alfonsel. Directora de FENIN. Madrid

Creada hace un cuarto de siglo, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, FENIN, cuenta ya con 230 empresas asociadas pertenecientes a 12 sectores de actividad, que dan empleo a 13.000 trabajadores y que mueven al año cerca de 500.000 millones de pesetas.

Junto a estos miembros de pleno derecho, la Federación incluye también a 150 empresas colaboradoras, integradas en el proyecto FENIN-EXPORT.

Margarita Alfonsel, directora de FENIN y vinculada a la Federación desde hace quince años, nos comenta los planes de futuro, así como los numerosos proyectos que tienen en marcha.

Pregunta. Para comenzar la entrevista, ¿podría haccernos una breve introducción acerca de qué es la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, FENIN, cuándo se creó y cómo ha evolucionado desde entonces?
Respuesta. FENIN tiene 25 años de existencia. Surgió como un movimiento de empresas que tenían intereses comunes y que, en un momento determinado, decidieron que el asociacionismo les permitiría defender mejor sus intereses, de una manera más adecuada.

Hasta alcanzar la dimensión que tenemos actualmente, hemos tenido que trabajar muy duro. . Desde sus inicios, FENIN ha pasado por un largo proceso de profesionalización, de estructuración de todos sus ámbitos de actividad internos y creo que hoy, con veinte personas trabajando, hemos logrado un equipo bastante multidisciplinarPensamos que nuestra estructura actual nos permite dar una mejor respuesta a todas las necesidades de las empresas asociadas.

P. ¿Qué número de empresas integran FENIN y de qué dimensión? ¿Cuál es la estructura de la Federación?
R. En estos momentos, el número de empresas asociadas a FENIN asciende a unas 230, y hay 150 empresas más que llamamos colaboradoras y que forman parte del grupo denominado de Exportación. Estas 150 empresas colaboradoras no son asociados de pleno derecho en FENIN.

En esta Federación tienen cabida grandes y pequeñas empresas, compañías nacionales, multinacionales, etc., fabricantes, importadores, distribuidores… Y estamos sectorizados, lo que a nosotros nos ha permitido desarrollarnos al máximo, porque pensamos que estos grupos empresariales que representan a ámbitos sanitarios diferenciados han contribuido a que FENIN haya dado un paso de gigante y ello ha ayudado a proyectar mucho más los intereses particulares de todos estos colectivos.

Los sectores de actividad integrados en FENIN son doce, entre los que se encuentran el sector dental, el cardiovascular, traumatología, diagnóstico in vitro, oxigenoterapia, diálisis… Todos estos sectores configuran el segmento de tecnología sanitaria que, como sabéis, está regulado a través de normativas comunitarias traspuestas al ordenamiento jurídico español y esa armonización de legislaciones también ha dado un nuevo enfoque al sector ya que esta legislación le confiere unos soportes que no tenía antes. La legislación le ha dado una identidad y una proyección mucho más profesional.

También quiero decir que FENIN ha puesto en marcha una estrategia de incorporación de otras asociaciones. Hace un par de años se nos ha anexionado una asociación de ámbito nacional sectorial como era ANESSA, debido a que en la actualidad presentaba una coincidencia total de intereses con FENIN.

También hay muchas otras asociaciones en el ámbito de sectores concretos, por ejemplo en el ámbito de la ortopedia que se encuentran también en proceso de incorporación a FENIN.

En cuanto al volumen de mercado, las empresas asociadas a FENIN mueven unos 500.000 millones de pesetas, crean 13.000 puestos de trabajo y también estamos vinculados a nivel europeo con asociaciones de nuestro ámbito de actividad, como FIDE en el sector dental, al igual que a asociaciones de ámbito nacional o territorial.

P. ¿Cómo son las relaciones institucionales de FENIN con la Administración, sociedades médicas y colegios profesionales?
R. En este aspecto, quiero mencionar que nuestra federación está reconocida como interlocutor válido a nivel de la Administración, colegios profesionales y todas las organizaciones a que nos referimos. Con la Administración está mucho más institucionalizada la relación que con los otros colectivos, porque tenemos foros permanentes de trabajo con departamentos ministeriales concretos, así como la Comisión establecida con la Subsecretaría de Sanidad, cuyo Subsecretario es el Ilmo. señor don Julio Sánchez Fierro. Mantenemos reuniones cada dos o tres meses en la sede de FENIN a las que asiste el Dubsecretario de Sanidad, acompañado por el Director General de Formación y Productos Sanitarios y representantes de las dos Subdirecciones que son competentes en materia de productos sanitarios. Aunque también, cuando la ocasión lo requiera, podrán asistir representantes de departamentos ministeriales que no formen parte del foro permanente de diálogo.

Deseo añadir que estos foros de diálogo se encuentran permanentemente abiertos, tanto con la Administración Reguladora, que sería el Ministerio de Sanidad y Consumo, como con la Administración Compradora, a través de los Servicios de Salud. Con la Comisión Mixta de Contratación Pública tenemos también un foro permanente. Esta Comisión está establecida entre FENIN, representantes de los distintos sectores que hay en FENIN, y los distintos representantes de Contratación de Suministros de los Servicios de Salud del INSALUD. Esto nos ha permitido trabajar y dialogar sobre temas de interés común y, además, abrir una especie de “canal de incidencias” —como nosotros lo denominamos— que nos permite mantener una interlocución permanente sobre problemáticas que nos puedan surgir en un momento determinado.

Con los colegios profesionales no tenemos establecidos foros permanentes. La relación se basa más en encuentros que se producen con la periodicidad que se estima oportuna en función de la problemática con que se enfrenta un sector. Estos encuentros sirven para canalizar problemáticas concretas y puntuales, para buscar soluciones y conclusiones y trasladarlas a nuestro sector.

Y con las sociedades científicas, lo mismo. Tampoco tenemos establecidos foros permanentes de trabajo, pero siempre existen temas que nos acercan. Hoy la racionalización del gasto derivado de la celebración de congresos es un tema de constante debate. La orientación que cada sector confiere a este asunto, determina la dinámica de relación entre sociedad científica y sector empresarial.

P. El traspaso de las competencias del INSALUD a las diferentes Comunidades Autónomas, ¿qué va a suponer para FENIN?
R. Antes, cuando hemos hablado de las relaciones institucionales de FENIN con la Administración, los temas que se tratan en la Comisión mixta siempre tienen dos vertientes: por un lado, se pretende que sea un foro permanente y abierto de diálogo donde se planteen temas de carácter general, como por ejemplo el de las transferencias —al que vamos a referirnos—, el papel del Consejo Interterritorial de Futuro, el papel del Ministerio de Sanidad…, y luego, temas específicos como puede ser una problemática concreta del sector dental que requiera una solución o una orientación.

El próximo año, el 2002, se producirá la transferencia de la gestión sanitaria a las 10 comunidades que hoy son gestionadas por el INSALUD. A partir de entonces, cada comunidad autónoma creará su Consejería de Sanidad y su Servicio de Salud correspondiente.

Para FENIN, éste es un tema de gran preocupación, puesto que va a pasar de tener 7 interlocutores a tener 17, lo que para nosotros representa una carga importante de trabajo. Por ello, hemos realizado una ronda de visitas a todas estas comunidades, identificándonos, dando a conocer nuestros objetivos, nuestra estrategia y necesidades y solicitando fundamentalmente que tengamos la posibilidad de estar incluidos en los órganos de trabajo que se creen a nivel institucional, de manera que podamos aportar nuestro conocimiento en el terreno industrial, nuestra experiencia y, por otro lado, nos permita conocer también los intereses que puede tener la Consejería de Sanidad autónoma. También estamos en un proceso de reestructuración interna en FENIN para poder abordar este nuevo reto.

Para las empresas, el tema del traspaso de competencias del INSALUD a las comunidades autónomas va a traer bastantes problemas.

Recientemente, hemos organizado una jornada con el Ministerio de Sanidad y Consumo y con el INSALUD para trasladar a las empresas el conocimiento de la gestión del proceso transferencial, cómo se está produciendo, cómo se están movilizando todos los temas presupuestarios, etc. Por su parte, el INSALUD ha aportado su visión práctica. Vamos a encontrarnos ahora con un periodo caracterizado por numerosas incidencias que ni siquiera podemos todavía prever. Serán unos meses de continuo diálogo con la Administración.

P. En este año ha visto la luz el Libro Blanco de la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I) en el Sector de Productos Sanitarios, promovido por FENIN. ¿Qué aportación representa esta obra para el sector?
R. El Libro Blanco de la I+D+I pretende ser una referencia para el sector. Fue una iniciativa de FENIN, que consideró que en algún momento teníamos que hacer una reflexión sobre cómo estaba la industria nacional en cuanto a desarrollo e innovación y qué podía aportar nuestra Federación para darle un impulso. Entendemos que es el primer documento escrito que recoge la realidad del sector y hace una aproximación al futuro con una serie de líneas principales. Hay 72 líneas prioritarias y 21 medidas complementarias que han aportado los distintos sectores de actividad de FENIN, porque el Libro Blanco se ha confeccionado con el trabajo de un montón de personas. Ha participado la Administración, han participado los profesionales sanitarios a nivel de distintos estamentos, también, las asociaciones de usuarios de los sectores que así lo requerían, así como la industria nacional e internacional y todos los agentes que configuran el sector.

Volviendo a las líneas prioritarias, son 72 y entre ellas no se puede establecer una prioridad, todas tienen la misma importancia porque han sido facilitadas por los sectores y cada sector tiene unas prioridades que en muchos casos son diferentes. Lo que sí es importante es que las medidas complementarias que se han aportado —estas 21 medidas— son el compendio de todas las que han propuesto los distintos sectores y que han sido coincidentes en la mayor parte de los casos y, dentro de las mismas, hay dos medidas que nos han dado pie para desarrollar un nuevo producto en este año. Estas dos medidas complementarias, que aparecen enunciadas como nueve y diez, dicen que hay que favorecer la relación entre los centros de I+D y las empresas y los centros sanitarios e informar sobre los diferentes tipos de ayudas.

Desde nuestro punto de vista, han sido las primeras que hemos considerado necesario abordar para el desarrollo de un nuevo proyecto que va a ser complementario al Libro Blanco de la I+D+I y que saldrá en el año próximo. Estamos trabajando ahora mismo intensamente en él. Va a permitir disponer de una base de datos de centros de I+D y empresas innovadoras y lo que pretende es ser un punto de referencia para proyectos conjuntos entre empresa-empresa, empresa-centro de I+D. Además, este proyecto nos va a permitir poner a disposición de las empresas toda una recopilación de incentivos y ayudas que la Administración pone a disposición de las empresas, de manera que sea de fácil acceso.

P. En concreto, referente a una de las medidas complementarias que ha mencionado, aquella que hace referencia a informar sobre los diferentes incentivos y ayudas existentes, ¿se ha comprometido la Administración a hacer llegar esta información de forma más eficaz a las empresas?
R. Sí, de una manera, además, bastante clara. Durante la presentación del Libro Blanco tuvimos la oportunidad de contar con altos representantes del Ministerio de Ciencia y Tecnología y del Ministerio de Sanidad y Consumo, y allí se puso de manifiesto un compromiso serio y formal de estos altos representantes de la Administración de buscar la identificación del sector de productos sanitarios y promover un programa que permitiera aunar todas las ayudas y subvenciones que están ahora mismo dispersas.

El Libro Blanco ha sido subvencionado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología a través de diferentes ayudas que nosotros solicitamos.

P. FENIN está desarrollando otros proyectos, como el de regulación de los servicios de mantenimiento de equipos electromédicos…

R. Como hemos dicho antes, este es un sector regulado. FENIN ha participado en numerosos foros de trabajo con la Administración para el conocimiento preciso de la legislación de aplicación al sector de tecnología sanitaria y en este trabajo de traslado de las Directivas comunitarias al cuerpo legislativo nacional hemos tenido oportunidad de identificar unas problemáticas asociadas a la actividad de nuestras empresas que esta legislación armonizada no contemplaba. Las Directivas comunitarias son legislación de aplicación a productos y a las empresas que fabrican y comercializan estos productos pero hay determinadas actividades que nosotros identificamos como el servicio postventa que no estaban contempladas. Una de ellas era el servicio de mantenimiento de los equipos. Estos equipos son utilizados por el profesional según las indicaciones del fabricante, pero hay un aspecto que es del mantenimiento durante toda la vida útil del equipo que nosotros vemos necesario introducir algunos elementos para, si no regular, por lo menos ordenar la actividad.

Ha sido difícil, lo que se ha hecho es en principio un análisis detallado de la problemática a que se ven enfrentadas las empresas en este aspecto del mantenimiento y, finalmente, se formuló una propuesta a la Administración que recogía pautas para el mantenimiento de los equipos electromédicos. La Administración ha sometido a estudio la propuesta y, como resultado, ha dado unas intruccioness para el correcto mantenimiento que tienen el carácter de recomendaciones. El siguiente paso que pretendemos es ir hacia una regulación.

P. ¿Qué es Fenin Export?
R. Es un grupo dentro de FENIN que tiene identidad propia, cuenta con una fórmula de funcionamiento específica y se autofinancia. Existe desde hace cuatro años y cada año vemos resultados más favorables para el sector. Su objetivo es consolidar un grupo responsable, que coordine la actividad de exportación y colaborar con el ICEX. El Instituto de Comercio Exterior ve con satisfacción la actividad de FENIN en este terreno. Se ha conseguido mucho en estos cuatro años. Tenemos unos planes muy ambiciosos de cara al próximo año, nos dirigimos hacia mercados que hasta ahora no habían sido explotados, aunque también es verdad que hemos tenido algunos problemas este año por los atentados del 11 de septiembre, ya que hemos tenido que prescindir de algunos mercados por considerar que no era el momento más adecuado para dirigirse a ellos.

En este proceso, cada vez más consolidado, participan 150 empresas, como colaboradoras.

P. La ya inminente entrada en vigor del euro como moneda única a nivel comunitario, ¿de qué manera va a afectar a las empresas del sector de tecnología sanitaria?
R. El tema del euro es bastante complejo. Nosotros fundamentalmente nos hemos centrado en un conocimiento preciso de la Ley del Euro. Por otro lado, hemos querido identificar la problemática concreta de las empresas y, una vez conocida, buscar soluciones y planteárselas a la Administración. Por ello, hemos tomado contacto con el INSALUD y con las comunidades autónomas transferidas para trasladarles dicha problemática. Si bien la legislación vigente en esta materia establece un marco poco flexible, entendemos que la práctica diaria de nuestras empresas en su relación con los hospitales permite buscar fórmulas que vayan dando solucionesy el sentido común aporte la normalidad en estas relaciones. v