José Rosado Olarán. Médico. Odontólogo. Coordinador. C. S. Juncal

Constantino Colmenero Ruiz. Odontólogo. C. S. Reyes Magos / Lourdes Vargas Romero. Higienista dental. C. S. Reyes Magos / Rosario Herrero San Juan. Médico estomatólogo. C. S. Luis Vives. Área III. Insalud. Madrid

Introducción
La salud bucodental de los españoles ha sido uno de los aspectos más abandonados en la historia de nuestra sanidad pública.

Sin embargo, esta situación está cambiando específicamente gracias a la aparición de la ley de prestaciones sanitarias, donde se reconoce la obligación de los organismos públicos de atender, al menos parcialmente, la patología dental de niños de entre 6 y 14 años, la exploración preventiva de la cavidad bucal de la mujer embarazada y los procesos odontológicos agudos, incluyendo la extracción dentaria 1.

En este contexto se desarrollaron las actuales unidades de salud bucodental (USBD), que son la plasmación en la práctica de esta novedad en el sistema sanitario español, y que se ha combinado con otros modelos con participación privada, como el PADI (Programa de Atención Dental Infantil), en algunas Comunidades Autónomas como País Vasco o Navarra.

El desarrollo de la ley de prestaciones sanitarias obliga, a nuestro juicio, a la atención de un proceso dental agudo tan frecuente como la pericoronaritis del tercer molar y su extracción quirúrgica. Una actividad para la que los odontoestomatólogos estamos capacitados y somos competentes, y que nos abrió las puertas para desarrollar nuestro propio “Protocolo de Cirugía Oral en Atención Primaria” y que siempre hemos simultaneado con otras actividades como los programas de prevención de caries, educación para la salud, fluorizaciones, selladores, etc.

El Área III del Insalud, junto a otras áreas sanitarias y servicios como la Unidad de Salud Bucodental de Navarra, ha sido pionera en la potenciación de esta actividad aún poco estudiada en cuanto a sus aspectos asistenciales 2, 3, 4. Los resultados de los últimos tres años los consideramos excelentes, con un altísimo rendimiento, donde hemos demostrado que actuaciones como la extracción de terceros molares pueden ser perfectamente realizadas en nuestros centros de salud, ayudando a descongestionar servicios de urgencias y de atención especializada, y elevando la valoración social del dentista tan decaída entre los usuarios del sistema público.

Material y métodos
En el año 1998 se comenzó la aplicación efectiva del “Protocolo de Cirugía Oral en Atención Primaria de Salud”. En este protocolo se establecieron cuatro categorías de actos quirúrgicos realizables según los procemientos convencionales 5, 6, 7, 8:
1. La extracción de terceros molares (Figs. 1-5).

2. La exodoncia de restos radiculares (Fig. 6).

3. La cirugía de tejidos blandos (épulis, biopsias, fenestraciones, etc.).

4. Un capítulo de otras cirugías (apiceptomías, regularizaciones de reborde alveolar, exostosis, procedimentos quirúrgico-ortodóncicos, etc.).



Para la aplicación de este protocolo contamos con la actuación de cinco odontoestomatólogos que, según su nivel de formación, compatibilizaban esta actividad quirúrgica con la atención de la consulta a demanda diaria y la aplicación del protocolo de prevención de caries en cuatro centros de salud. Es además deseable insistir en la importancia de la formación quirúrgica de los odontoestomatólogos, pues aquellos que tienen una formación más completa y específica parecen tener mejores resultados posoperatorios 9, 10. Además colaboraban en la actividad 4 higienistas dentales, una enfermera y una auxiliar de clínica, quienes completan el cuadro profesional de estas unidades.

Una gran ventaja de la cirugía oral es que no requiere de un instrumental, materiales o aparataje especialmente complejo y/o costoso para la realización de un considerable número de actividades. Además, al ser una cirugía limpio-contaminada, no precisa de la asepsia de un quirófano para realizarse 5, 6, 7, 8.


Resultados y discusión
Los resultados obtenidos pueden verse expuestos en las Tablas 1 y 2, correspondientes a los dos primeros años de la aplicación efectiva del protocolo, con más de 2.700 actos quirúrgicos acumulados.

Especialmente interesantes son los resultados obtenidos en cuanto a la extracción de restos radiculares y terceros molares, donde hemos realizado una importante aportación a la salud de nuestros pacientes, ayudando a descongestionar la lista de espera de atención especializada (que demoraba a nuestros pacientes afectos de la patología del tercer molar más de dos años) y disminuido sus urgencias, al poder completarse las extracciones frustradas o que requieren cirugía complementaria y que en algunos estudios muestran que pueden ser hasta un 9,7 por ciento de las urgencias de un Servicio de Cirugía Bucal Hospitalario 11. Además, hemos mantenido la calidad con un bajo índice de complicaciones y la libertad de los profesionales para derivar la patología que, según su nivel de formación quirúrgica, no pudieran realizar 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15.



Creemos que esta aportación es importante también para ayudar a la atención especializada a maximizar sus recursos en todas las actividades quirúrgicas, etc., que, por sus características, deben ser necesariamente realizadas en el ambiente y con los medios de un hospital.

Como vemos en el capítulo de otras cirugías, hemos además realizado otras intervenciones como quistectomías de pequeño tamaño, regularizaciones del reborde alveolar, torus, etc. ayudando a nuestros usuarios a solucionar su patología bucodentaria.

Hemos también mantenido un buen nivel en las restantes labores de nuestras unidades. Como ejemplo, en una de ellas —Centro de Reyes Magos— se realizaron, en el año 2000, 451 actos quirúrgicos, la atención a demanda media real de 13 pacientes por día, con 5 exodoncias convencionales diarias y la atención en el programa de prevención de caries de 6.741 niños recogidos con sus fichas, exploraciones, profilaxis de flúor, selladores, obturaciones en molares definitivos, educación para la salud, control de placa y aplicaciones de geles de flúor, según el programa instaurado en el área (Tablas 3 y 4).


Conclusiones
La cirugía bucal u oral es una de las actividades a añadir entre las propias de las modernas Unidades de Salud Bucodental. Los odontoestomátologos del Sistema Nacional de Salud tenemos capacidad y competencia para realizarlas según nuestro nivel de formación quirúrgico. Hemos ofertado una prestación de gran calidad, con enorme satisfacción del paciente, al que facilitamos su acceso al sistema sin grandes demoras y manteniendo la calidad de nuestra actuación.

Hemos ayudado, asimismo, a incrementar la valoración profesional que los pacientes hacen de nosotros y la confianza en nuestra labor de salud pública. Creemos que se trata de una interesante aportación que puede mejorar el modelo tradicional de la atención bucodental de los españoles.

Resumen
Los profesionales de las modernas Unidades de Salud Bucodental estamos potenciado la realización de un considerable número de actividades quirúrgicas en nuestros centros de salud. Las características de la Cirugía Bucal hacen que este sea un emplazamiento ideal para esta actividad. Exponemos los resultados pormenorizados y nuestra experiencia con la aplicación del “Protocolo de Cirugía Oral en Atención Primaria de Salud”, con más de 2.700 actos quirúrgicos acumulados entre 1998 y 1999.

Abstract
Professionals of the modern Dental Health Care Units are supporting the realization of numerous surgical activities in our Health Care Centers. Oral Surgery features make these sites ideal for these activities. We show our experience and results obtained whith the aplications of the “Protocolo in Oral Surgery in Primary Health Care”, with more than 2.700 surgical acts joining 1998 and 1999.

Palabras claves
Cirugía Oral, Cirugía Bucal, Atención Primaria de Salud, Terceros Molares, Complicaciones.

Key words
Oral Surgery, Primary Health Care, Third Molars, Complications. v

Bibliografía

1. Real Decreto 63/1995, de 20 de enero, sobre ordenación de prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud.

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4. García Perla. Avances en Cirugía Oral y Maxilofacial. Sevilla 1996.

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