Prof. Dr. Mariano Sanz Alonso

Decano de la Facultad de Odontología Universidad Complutense Madrid

La Facultad de Odontología de la Universidad Complutense presenta su nuevo programa de cursos de Formación Continuada, que comenzarán a impartirse el próximo mes de mayo. Se trata de un total de seis cursos organizados en torno a procesos terapéuticos (Periodoncia Clínica, Estética, Implantología Clínica, Medicina Bucal, Cirugía Bucal y Prótesis totalmente cerámica), y en los cuales primarán los contenidos prácticos. Según nos comenta el decano de Odontología, profesor Mariano Sanz Alonso, el objetivo de este programa de formación continuada ofertado por la UCM “es el desarrollo de habilidades en aquellos procedimientos terapéuticos que sean más innovadores o en los que el profesional no haya tenido la oportunidad suficiente de formarse adecuadamente durante su licenciatura”.
Para el desarrollo de esta novedosa iniciativa se ha creado una oficina de formación continuada que
funcionará de manera independiente y contará con capacidad de gestión propia.

Pregunta. ¿Qué novedades presenta la Facultad de Odontología de la Complutense para el curso 2005-2006 en el ámbito de la formación continuada?

Respuesta. La gran novedad es que, por primera vez, la Facultad de Odontología como tal organiza un programa de formación continuada y, sobre todo, que hemos hecho la propuesta, y ha sido aceptada por el rectorado, de organizar una oficina de formación continuada independiente, que tenga capacidad de gestión propia, lo que nos permitirá mejorar y agilizar la gestión de los cursos evitando las trabas burocráticas y la lentitud administrativa que la gestión de la formación continua de la propia universidad ha tenido en el pasado.
El programa que lanzamos para este año está formado por seis cursos, aunque esta oferta inicial será ampliada en años sucesivos.
Pensamos que la Facultad de Odontología cuenta con unas condiciones óptimas para la organización de un programa de formación continua de calidad ya que además de contar con unas inmejorables instalaciones docentes y laboratorios tecnológicos idóneos para la realización de sesiones prácticas, disponemos de un excelente equipo humano, ya que contamos con el cuadro de profesores de la Facultad.

P. ¿Hablamos de cursos prácticos o más bien teóricos?

R. La oferta que ahora lanzamos la componen cursos organizados en torno a procesos terapéuticos, donde el contenido práctico siempre superará el 50 por ciento. Nuestro objetivo es el desarrollo de habilidades en aquellos procedimientos terapéuticos que sean más innovadores o en los que el profesional no haya tenido la oportunidad suficiente de formarse adecuadamente durante su licenciatura.
La experiencia nos dice que los cursos basados en conferencias no resultan atractivos y no tienen mucha demanda y, aunque tuvieron su momento, hoy no solamente quieren ir a escuchar y tomar notas, demandan algo más: fundamentalmente formación práctica. Y eso es precisamente lo que nosotros les proponemos.
Las plazas serán limitadas, entre 30 y 50 personas, y los cursos van a ser organizados en módulos. En todos ellos se realizará un sistema de evaluación que permitirá al asistente obtener un diploma clínico que será otorgado por la Universidad Complutense, acreditado por la Comisión de Formación Continua de esta universidad.

P. ¿Con qué número de plazas contarán estos cursos?

R. No pretendemos hacer un programa masivo, sino de gran calidad, para dar la oportunidad, fundamentalmente a profesionales jóvenes que quieran mantenerse al día en los últimos tratamientos y las técnicas más novedosas, de que lo puedan realizar en nuestra Facultad. Los precios serán bastante competitivos (en torno a un 30 por ciento por debajo de los que encontramos habitualmente en el mercado).

P. ¿Quiénes van a tener acceso al nuevo programa de formación continuada de la UCM? ¿Tendrán prioridad los licenciados en esta Universidad? ¿Existirá un proceso de selección?

R. Como es lógico, daremos prioridad a los alumnos de la Complutense, pero no en lo que se refiere a la ocupación de plazas, me refiero a una prioridad de tipo económico, tendrán un descuento en el precio de la matrícula.
En estos cursos se admitirá a licenciados por cualquier universidad, nacional o extranjera, siempre y cuando sean profesionales de la Odontología.
En cuanto a la selección de los alumnos, no existe tal proceso. Se otorgarán las plazas por orden de solicitud. Si vemos que la demanda es muy superior a la oferta, más adelante nos plantearemos repetir los cursos o llevar a cabo algún procedimiento de selección.
De cara al futuro nos planteamos también desarrollar actividades formativas a distancia (on-line) teniendo en cuenta la gran demanda que existe en el mercado hispanoamericano. Estos cursos no tendrán el componente práctico de los que ahora presentamos, probablemente sean cursos más largos, y nuestra idea es incluir en ellos una parte presencial. Intentaremos que los alumnos puedan venir a la inauguración del curso y reciban en mano todo el material, las instrucciones y se les informe del procedimiento. Posteriormente, tendrán que estar presentes de nuevo para la evaluación final y la presentación de las conclusiones.
Por el momento, estos cursos a distancia se encuentran en fase de diseño y no comenzarán antes del año 2007.

P. ¿Cuándo van a dar comienzo los seis cursos con que la Facultad de Odontología inicia su nuevo programa de formación continuada?

R. Cuatro de ellos comenzarán antes de verano y los otros dos, en otoño. La duración media por módulo será de unas 15 a 20 horas, que se desarrollarán los viernes y sábados para que los profesionales puedan compatibilizarlas con su actividad laboral y, al tiempo, para poder compartir el uso de las instalaciones de la Facultad con la formación reglada de los odontólogos.
Los cursos no se van a impartir en años académicos, sino que vamos a utilizar todo el año para optimizar las instalaciones. Como son cursos modulares de fin de semana, vamos a tener que solapar cursos que no sean competencia entre sí.
Pondremos a disposición de la oficina de formación continua todos los recursos de que dispone la Facultad de Odontología, tanto humanos como técnicos. Para esto, contamos con el apoyo de la Universidad y el de la industria. Todos los cursos que lanzamos están parcialmente patrocinados por empresas líderes del sector dental que han depositado su confianza en el futuro de este programa.

P. ¿El apoyo que reciben de las empresas es económico o de otro tipo?

R. Fundamentalmente económico, pero vinculado a la aportación de material. Es decir, los patrocinadores apoyan aquellos cursos donde sus procedimientos terapéuticos tengan aplicación. Pero el patrocinio es económico porque nosotros queremos hacer una selección muy rigurosa de todo el material que los alumnos van a manejar en estos cursos, de tal manera que la organización y la selección correrá absolutamente de nuestra parte.

P. ¿Les ha resultado fácil recabar la colaboración de la industria?

R. Estamos encantados con el apoyo recibido. Prácticamente se han conseguido patrocinadores para todos los cursos. La industria tiene suficiente experiencia para saber invertir su dinero, y aunque cada vez son más selectivos en sus patrocinios, al mismo tiempo necesitan colaborar con la profesión, sobre todo en proyectos educativos.
Por otro lado la marca Complutense es una marca de calidad y yo creo que esto la industria lo tiene en cuenta.

P. ¿Cuáles han sido las disciplinas o los temas escogidos para los primeros cursos?

R. Vamos a impartir un diploma de Periodoncia Clínica, otro de Estética, un tercero de Implantología Clínica, que cubrirá tanto los aspectos quirúrgicos como los protéticos; otro diploma de Medicina Bucal práctica, que nos parece muy interesante porque normalmente la Medicina Bucal suele ser una gran desconocida y la gran temida. Con este curso pretendemos desmitificar la Medicina Bucal y ofrecer su perfil más práctico para que el odontólogo general la incorpore en su práctica de una manera razonable. Y también es muy importante que los odontólogos, cuando no llegan por sus conocimientos a ciertos pacientes, los puedan derivar al especialista adecuado.
Además, contaremos con un diploma de Cirugía Bucal práctico, también, para que los alumnos desarrollen este tipo de actividades, y, por último, un diploma de prótesis totalmente cerámica, en el que incluiremos procedimientos muy novedosos en el campo de la prótesis más actualizada.
Cada uno de los diplomas consta de varios módulos (entre dos y siete) y la mayoría de los profesores de la Facultad van a estar implicados de una u otra manera.
Estos son los seis cursos que ofrecemos este año. De cara a 2007 probablemente duplicaremos las propuestas.

P. ¿Cómo va a ser exactamente el funcionamiento de la nueva oficina de formación continuada?

R. Hemos conseguido que nuestras autoridades rectorales nos aprueben el funcionamiento autónomo de dicha oficina. Obviamente, la dotación vendrá determinada por los recursos que nosotros generemos, tanto de patrocinio industrial como procedentes de las inscripciones de alumnos. Hemos realizado una apuesta por el co-patrocinio de estos cursos con la industria buscando que los precios sean razonables.
Esta oficina realizará una gestión independiente contando con personal propio y autonomía económica. De tal manera que, aunque coordinados con la comisión de formación continua de la Complutense, desarrollamos una actividad autónoma.

P. Cambiando de tema, nos gustaría saber si se ha producido algún avance con respecto a la adaptación de los planes de estudios de Odontología y Ciencias de la Salud a la directiva europea.

R. Lo cierto es que la comunidad universitaria se encuentra un tanto frustrada y deprimida por la lentitud con la que se está llevando el proceso, el Gobierno anterior realizó un gran esfuerzo para que las universidades participáramos en el desarrollo de las propuestas de nuevos planes de estudio a través de los libros blancos. Esto ocurrió en el año 2004, y ahora llevamos prácticamente un año y medio a la espera de que el actual Gobierno dé a conocer alguna novedad en cuanto a las directrices curriculares que permitirán poner en marcha estos nuevos planes de estudio. Lógicamente, entendemos que el Gobierno ha estado centrado en la formación secundaria, pero la formación universitaria, sobre todo en cuanto al proceso legislativo sobre el proceso de convergencia en Europa, está parado desde hace cerca de tres años.
Creo que nosotros hicimos un buen trabajo, ya que se consiguió el consenso de todas las facultades de Odontología, tanto públicas como privadas, en el desarrollo del Libro Blanco. Su contenido puede gustar más o menos, pero fue totalmente consensuado, está a disposición de todos a través de la página web del Ministerio.
Hemos recibido muchas felicitaciones y alguna que otra crítica por el mismo, pero es el resultado de un duro trabajo que desarrollamos las universidades. Es nuestro proyecto, y lo que esperamos y pedimos, y así se lo hemos hecho llegar, tanto a la directora general de Universidades como a la secretaria general del Consejo de Coordinación Universitaria, es que nos respeten el contenido de dicho documento.
Tanto la directora general de Universidades como la secretaria general del Consejo de Coordinación Universitaria han prometido hacerlo así, pero hasta que no salgan los reales decretos estamos a la espera.
Lo que nos preocupa son sobre todo los plazos. No tendría sentido que lleváramos más de 2 años parados, esperando a que salgan los decretos y que, de repente, se publiquen y nos den un plazo de tres meses para desarrollar el plan de estudios, porque esto generaría mucha tensión y ocasionaría que el resultado final fuera deficiente.
Algo así nos ha pasado con los postgrados: se nos ha dado cerca de dos meses para presentar las propuestas y, claro, esto lo único que provoca es frustración.
En realidad, estamos ilusionados con la convergencia, porque supone un gran reto y un cambio enorme en cuanto a la organización, el funcionamiento y, de manera especial, el contenido de la formación universitaria. Pero, sin embargo, nos sentimos un poco frustrados por la lentitud con que se está llevando a cabo.

P. ¿Es imposible entonces hacer una estimación acerca de cuándo se va a poder adaptar el plan de estudios de Odontología a la normativa europea?

R. El año 2010 es una fecha límite acordada por todos los gobiernos que han ratificado la Declaración de Bolonia. Por lo tanto, en 2010 tendrán que estar todos los planes de estudios en marcha. Y eso es precisamente lo que nos preocupa, que cuanto más nos acercamos a esa fecha, menos tiempo nos queda para la adaptación. Yo calculo que si el proyecto de modificación de la Ley de Ordenación Universitaria se va a desarrollar, como parece ser, en esta próxima primavera —y ya va a ir a trámite parlamentario—, esta ley que es una ley orgánica y, como consecuencia, conlleva un trámite más largo, se va a extender hasta el verano.
No creo que el Gobierno saque las directrices antes de la modificación de la LOU. Probablemente se nos dé todo el año 2007 para desarrollar los nuevos planes de estudios para que puedan estar vigentes en 2008. Si sobrepasamos esta fecha, lo vamos a tener difícil, porque sólo nos queda un año de colchón.

P. ¿Esta situación la comparten otros países de nuestro entorno?

R. Hay de todo. Algunos países han implantado ya el proceso, pero algunos otros aún van más atrasados que nosotros.
Nosotros empezamos muy bien. De hecho, España se encontraba entre los países que habían desarrollado más el proceso de convergencia europea. Y el Gobierno anterior recibió muchas críticas en el sentido de que se iba demasiado rápido. Ahora creo que vamos demasiado lentos. Seguramente en el término medio se encuentre la virtud.
Si consiguiéramos que los planes de estudios estuvieran listos para su aplicación en 2008, creo que nos encontraríamos dentro de un plazo bastante razonable.