Miembros de la Junta de Gobierno del COENA, con los principales invitados. De izda a dcha., el Dr. Óscar Pezonaga Gorostidi (vocal); Dr. José Angel Napal Goizueta (vicepresidente 1.º); Dra. Itziar Ramos Aguirre (vocal); Dra. Beatriz Lahoz Fernández (presidenta); la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Excma. Sra. D.ª María Kutz; el Dr. Julio González Iglesias; D.ª Amaia Fernández Andueza, gerente, y el Dr. Manuel Peleato Sánchez (vicepresidente 2.º)

Dentro de los actos conmemorativos de Santa Apolonia del COENA

Dentro de los actos conmemorativos de Santa Apolonia del COENA

Con motivo de la celebración del día de Santa Apolonia, patrona de los dentistas, el lunes 9 de febrero se ha presentado en la sede del Colegio Oficial de Dentistas de Navarra (COENA) el libro Historia del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Navarra.

Desde sus comienzos como Junta Provincial (1930) hasta su consolidación como Colegio Autónomo, del profesor doctor Julio González Iglesias, doctor en Medicina y Cirugía, médico estomatólogo e historiador.

Esta obra, que ha sido prologada por la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, y por la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, María Kutz, fue presentada por esta última junto a la presidenta del Colegio, Dra. Beatriz Lahoz, y al autor del mismo, Dr. Julio González Iglesias.

La consejera hizo hincapié en el gran arduo trabajo que ha supuesto la elaboración de este libro, al que calificó como una «verdadera obra de arte», que narra la trayectoria de la odontología navarra desde su creación en los años 30, “cuando ya se podía descubrir el talante comprometido de la profesión con la sociedad».

En su prólogo, María Kutz hace referencia a un precedente del actual PADI que surgió en la Pamplona de los años 20.”Aquel empeño por la salud dental de los niños, incluía la inspección dental en las escuelas municipales y en la Casa de Misericordia. Más tarde, aportó la 1º cartilla dental escolar de España. Y toda esa acción pionera se basó en la buena voluntad y la buena praxis del dentista D. José Clavero, tan dispuesto a luchar por esta causa, que pagaba de su bolsillo las revisiones de los niños más desfavorecidos.”
Añade también que este libro “recoge las crónicas de una profesión que mantuvo siempre una lucha abierta contra el intrusismo, que admitió con agilidad la llegada de las nuevas tecnologías de cada momento, que pidió a sus colegiados que no hicieran publicidad escandalosa en titulares y que supo ser solidaria y comprometida con los hechos políticos y sociales que le tocó vivir”.

El autor y coordinador Julio González Iglesias explicó que la pretensión del libro era explicar cómo empezó el asociacionismo odontológico en España, «en busca de un instrumento más adecuado para defender su profesión y mantener la ética». Recordó que hubo «una lucha tremenda entre los dentistas que pretendían seguir en las antiguas asociaciones y otros que querían instaurar la colegiación obligatoria».

En concreto, hizo referencia a los capítulos del libro en donde se recuerdan los años de colegiación obligatoria y «que vino a sustituir a las antiguas asociaciones de tipo más bien paternalista y voluntaria». Fue en 1930, recordó el autor, cuando se constituyeron los colegios en España y cuando se crea en el norte la «Séptima Región», que comprendía a Bilbao, San Sebastián, Álava y Navarra, con diferentes presidentes provinciales «que se pusieron a la tarea de perseguir a los intrusos en la profesión para imponer el sentido ético».

Recalcó especialmente la figura de José Clavero Juste, «pionero en la prevención» y el primer dentista que realizó estadísticas de calle en la población infantil y adulta. Además, subrayó que este hombre fue el primer profesional del colectivo que creó en España «un dispensario donde atendía gratuitamente a los niños».

En este recorrido histórico Julio González Iglesias recordó también la época de la Guerra Civil española, «que paralizó la colegiación» y la postguerra, «que fueron unos años de penurias de material». Después se creó el primer centro en Navarra, aunque no fue hasta 1999 cuando se logra la independencia del Colegio de Odontólogos de la Comunidad Foral.

En cuanto al contenido del libro, González Iglesias subrayó la importancia de las imágenes, con los utensilios de la época o las estampas publicitarias, y que quieren servir en conjunto «de homenaje, agradecimiento y reconocimiento a la memoria de estos profesionales».

Por su parte, la presidenta del colegio, destacó que la elaboración de este libro representa la culminación de «un sueño» que comenzó hace ocho años cuando Lahoz tomó posesión del cargo. También reconoció el trabajo realizado por editores, coordinadores, y entrevistadores «que han hecho posible que este finalmente haya visto la luz».

Este ha sido el primero de los actos celebrados el lunes 9 de febrero, festividad de la patrona de los dentistas. Seguidamente tuvo lugar la celebración de la Santa Misa en la Iglesia de San Saturnino, donde se venera una reliquia de Santa Apolonia. Al término de la ceremonia religiosa, los dentistas navarros fueron recibidos en el Ayuntamiento de Pamplona. Los actos finalizaron con una comida en la que se rindió homenaje al doctor Luis Lacar Juan, nombrado Colegiado Honorífico de Mérito del COENA. También se impuso la insignia de plata del colegio a los nuevos colegiados: Arantxa Soria, Leandro Rizzi y David Cabezón y se entregaron los trofeos a los primeros clasificados del campeonato de mus Santa Apolonia: José Javier Martínez Pérez y Carlos García Ximénez.