D. José Carlos Lorenzo Bueno Titular del Servicio de Odontoestomatología “Hospital General Básico” de Cartagena (Murcia)

D. Rafael García Rebollar. Director del Departamento de Odontología. EMISAN. Madrid
Efectuamos una revisión de la frecuencia, etiopatogenia y clínica del carcinoma epidermoide oral como entidad clínica, cuyo diagnóstico precoz es básico para la supervivencia del paciente.

Introducción
Presentamos dos casos de carcinoma epidermoide, diagnosticados en un corto periodo de tiempo, en la Clínica de Odontoestomatología de nuestro hospital.

Los carcinomas epidermoides de mucosa oral:
1. En España representan aproximadamente el 4 por ciento de todos los tumores malignos.

2. La proporción ha sido tradicionalmente mayor en los varones que en las mujeres (3/1), pero la incorporación de la mujer a muchos de los hábitos perniciosos tradicionalmente masculinos (tabaco y alcohol) está igualando las proporciones.

3. Entre las causas que podrían provocar este tipo de tumor, se encuentran:
a) El tabaco, que sería el principal causante con una relación directamente proporcional a su consumo y tiempo de contacto de sus componentes con la mucosa oral.

b) El consumo de alcohol, cuya asociación con el tabaco aumenta las posibilidades de aparición.

c) Algunos tipos de virus: de acuerdo con algunas teorías, el virus del herpes simple podría causar cambios celulares epiteliales que podrían provocar el tumor.

d) Factores mecánicos irritativos que provocan lesiones reiteradas de la mucosa oral.

e) Mala higiene crónica.

f) Déficit vitamínicos, como el déficit de vit A y síndromes que favorezcan la atrofia epitelial.

4. Puede presentar en su crecimiento macroscópico un aspecto exofítico , endofítico, ulcerado o mixto.

5. Sus localizaciones más frecuentes son: suelo de boca, lengua y labios.

6. Edad de aparición: más frecuente entre 40 y 80 años (1-3).

Casos clínicos
El primero de ellos (Figura 1) se corresponde con un varón de 55 años, marino de profesión desde hace 30, que muestra una úlcera en el tercio medio del labio inferior, de bordes ligeramente sobre elevados, fondo duro, indolora y de una evolución que el paciente recuerde de unos 4 meses. No se apreciaron adenopatías en zonas submandibulares o cervicales.

Tanto las características macroscópicas de la lesión como su tiempo de evolución nos deben permitir hacer un diagnóstico temprano de la misma que condicione favorablemente su pronóstico.

Durante 15 días se le administra tratamiento tópico con geles antisépticos y cicatrizantes, lográndose una ligera mejoría, sin llegar a su total curación.

Se realiza una biopsia diagnóstica, que nos confirma la sospecha clínica de carcinoma epidermoide de unos 5 mm de diámetro, por lo que se remite el paciente a un servicio de cirugía plástica para su exéresis total con margen de seguridad, sin otro tipo de tratamiento.

A fecha de hoy, tras revisiones periódicas el paciente se encuentra asintomático y sin recidivas.

El segundo caso (Figura 2) hace referencia a una mujer de 73 años, que consulta con el Servicio de Estomatología por presentar una tumoración exofítica en zona posterior palatina izquierda (zona de tuberosidad).

La lesión, de un tamaño aproximado de 3 x 3 cm, se muestra ulcerada y dolorosa en su centro. Se observan áreas no sangrantes ubicadas en paladar blando y vestíbulo. A la exploración no encontramos adenopatías.

En la ortopantomografía (Figura 3) se aprecia un cordal incluido con una gran caries en la zona de asentamiento del tumor. Llama la atención el crecimiento rápido y el breve tiempo de evolución de la lesión.

Se remitió al servicio de cirugía maxilofacial y se confirmó el diagnóstico de carcinoma epidermoide moderadamente diferenciado procediéndose al tratamiento quirúrgico adecuado.

Aspectos histopatológicos de las lesiones
Histopatológicamente estas lesiones se corresponden con procesos neoformativos de estirpe epitelial, constituidos por la proliferación de células de talla grande con amplios citoplasmas eosinófilos bien definidos y núcleos pleomorfos, de cromatina en grumo grueso, marcados nucleolos y elevado número de figuras de mitosis. Las células en su crecimiento forman grandes nidos y cordones, en los que se observan frecuentes las imágenes de queratinización aislada (células disqueratósicas) y en grupos (remolinos escamosos, quistes, seudoquistes y perlas córneas) (Figura 4).

Conclusión
Como comentario final queremos hacer hincapié en que la biopsia y el diagnóstico precoz de aquellas lesiones de evolución tórpida en mucosa oral, resulta de vital importancia para el tratamiento y pronóstico de estos pacientes.

Bibliografía

1. Bagán JV. Carcinoma epidermoide de la cavidad oral. En Bagan JV, Vera F. Patología de la mucosa oral. Barcelona, Syntex Latino, S.A.,1989, pp. 76-83.

2. De Lucas T. Tumores malignos. En De Lucas T. Medicina oral. Barcelona, Salvat Editores, S.A., 1988, pp. 380-2.

3. Bascones A. Cáncer de la mucosa oral. En Bascones A., Llanes F. Medicina Bucal. Madrid, Ediciones Avances Médico-Dentales, S.L., 1991, pp. 299-302.