La posibilidad de fabricar incrustaciones de composite es conocida desde hace bastante tiempo. Normalmente se toma una impresión de los dientes preparados con la silicona clásica, la cual se vaciará en el laboratorio con escayola. Sobre este modelo maestro se procederá a la fabricación, modelación y endurecimiento de la incrustación.

Este método tiene varios inconvenientes: la fabricación del modelo requiere mucho tiempo, no se puede realizar en el gabinete dental, se producen tiempos de espera y se utilizan varios aparatos e instrumentos, los cuales hay que limpiar después. El modelo es además muy rígido, lo que dificulta el sacar la incrustación del modelo.

La siguiente contribución nos presenta un método alternativo, en el cual se usa una combinación de varios materiales consecutivos, lo que nos permite una manera de trabajar más seguida y rápida. Para este método utilizamos alginato, un material para tomar el registro de mordida sobre base de silicona-A y un composite para la obturación.

En este caso que presentamos acudió a la consulta una paciente con una obturación de composite de hace diez años totalmente fracturado por la parte oclusal (Figura 1). La paciente quería una “obturación blanca”, por motivos de precio tampoco quiere una reconstrucción de porcelana. Ya que la cavidad era demasiado grande para la obturación de composite directa, nos decidimos a realizar una incrustación chairside de composite indirecta.

Después de la preparación de la cavidad MO ponemos como base un cemento de vidrio ionómero (Figura 2) y se toma una impresión con alginato bien mezclado sin burbujas, en vez de con silicona. Primero rellenamos la cavidad para la incrustación con la espátula de Heidemann y después bien repartido con una cucharilla. El alginato tiene como ventaja, que es de carácter marcado, es decir, que justo después de tomar la impresión es fiel a las dimensiones y, sobre todo, que no se combina con silicona. La impresión que obtenemos la podemos rellenar con el material que usamos para tomar el registro de mordida, el cual es Registrado X-tra de VOCO. Como Registrado X-tra se endurece extraoralmente en unos 60-80 segundos, se puede fabricar el modelo de esta forma muy rápida y limpiamente (Figura 3). Las ventajas del material para la toma del registro de mordida son la estabilidad dimensional, la mezcla entre dureza y elasticidad, y las ventajas conocidas de la silicona como son la fidelidad de los detalles y la precisión (Figura 4).

En el modelo fabricado según este procedimiento (tiempo de trabajo aproximado de unos 5 minutos) podemos modelar la incrustación directamente.

Como material para incrustaciones conocido por las buenas cualidades del material tenemos Grandio de VOCO, el cual tiene unos valores óptimos para este procedimiento por su dureza y abrasión. La imposibilidad de que se pegue el material facilita la fabricación y modelación de la incrustación (Figuras 5 y 6).

Como el composite no se pega al material de registro, se quita fácilmente la incrustación después de la polimerización completa (Figura 7). Si durante la preparación se producen socavaduras, se puede quitar la incrustación igualmente, ya que la elasticidad del modelo compensa estos fallos. Las zonas donde se han producido las socavaduras se borrarán a continuación.

Después de quitar la incrustación polimerizamos unos 3 minutos con la lámpara de polimerizar. Con ello endurecemos adicionalmente la incrustación. La individualización de la incrustación la realizamos con ayuda de colores para pronunciar detalles y fisuras. En este caso se utilizó Cimara Opaquer (VOCO) para aclarar las fisuras.

Cementamos la incrustación adhesivamente. En la zona de la parte de abajo de la incrustación ponemos bonding (Solobond Plus Adhäsiv, VOCO) que se endurece mediante luz. Después de la preparación con ácido y bonding de la superficie se cementa con el cemento adhesivo dual Bifix DC (VOCO), por capas. Después de quitar los excesos se tapa con un gel de glicerina (Cover Gel, VOCO) para impedir que se cree una capa de inhibición de oxígeno, y se polimeriza con luz el cemento de fijación durante un minuto.

El control de la oclusión se realiza después del cementado. Como con una obturación de composite un dentista con experiencia imita la anatomía dental bastante bien, por lo que la corrección suele ser mínima. En la Figura 8 se ve que con este método se puede realizar un tratamiento muy bonito, mediante la combinación de los materiales presentados y en un tiempo muy breve de trabajo.