Dra. Maitena Urberuaga / Médico Odontólogo Atención Primaria / Osakidetza

Dra. Aitziber Ugalde. Adjunto Anatomía Patológica. Hospital Mendaro / Dr. Jesús Sarria. Médico Atención Primaria. Osakidetza Eibar. Guipúzcoa

Resumen
Efectuamos una revisión del mucocele como entidad clínica a propósito de dos casos diagnosticados en nuestro centro.

Presentación de casos clínicos

Primer caso
Acude a consulta remitido por su médico de familia un paciente varón de 36 años con una tumoración en la cara interna izquierda del labio inferior (Figuras 1 y 2).


En el examen clínico de la boca se observa un quiste pletórico de aproximadamente 1 cm de diámetro, consistencia dura y textura brillante ubicada en la cara interna del labio inferior a la altura del canino inferior izquierdo. A la palpación , la tumoración es indolora al tacto, de aspecto translúcido, con un tiempo de evolución de aproximadamente un mes, teniendo periodos de remisión y exacerbación. El paciente no es consciente de ningún traumatismo a ese nivel, pero el hábito de onicofagia que presenta y la localización de la lesión a la altura del canino inferior nos sugieren el diagnóstico presuntivo de mucocele de probable origen traumático.

Tras revisión de historial médico y odontológico se procede a la extirpación en cuña de toda la lesión, englobando la mucosa suprayacente. Para evitar la recurrencia de la lesión también se eliminan las glándulas salivares menores asociadas al proceso.

La muestra se envía en formaldehído al 10 por ciento al servicio de Anatomía Patológica del Hospital de Mendaro confirmando el diagnóstico de mucocele (Figuras 5 y 6 ).

Actualmente el paciente viene a consulta, a revisión y control cada 6 meses de los tejidos blandos y duros de la cavidad bucal. Se le han dado pautas para controlar el hábito de mordisqueo de labio y onicofagia.

Segundo caso
Acude a consulta un joven de 14 años con tumoración en cara interna de labio inferior (Figuras 3 y 4 ).


Como antecedente de interés en la etiología de esta lesión está que el joven toca el clarinete. Es una masa fluctuante, no dolorosa, ligeramente indurada y de dos meses de evolución.

Se procede a su extirpación, así como de la glándula salival menor subyacente a la lesión. El laboratorio de Anatomía Patológica confirma el diagnóstico de mucocele (Figuras 7 y 8).

Se recomienda al paciente el cambio de boquilla de su instrumento musical, y se le cita para control y revisión cada 6 meses.


Características del mucocele
• El mucocele es una patología que se relaciona con traumatismo, queilofagia o succión labial.
• La ubicación más frecuente del mucocele es el labio inferior.
• El mucocele puede presentarse en diferentes zonas de la cavidad bucal como el suelo de la boca, zona retromolar, superficie ventral de la lengua, paladar, pero lo más frecuente es el labio inferior o la comisura. También puede presentarse en tejidos duros en profundidad.
• Los quistes superficiales son translúcidos y azulados. En cambio, las lesiones más profundas son del color de la mucosa normal.
• En ocasiones se vacían parcialmente y se vuelven a formar debido a la acumulación de nuevo fluido.
• Hay dos tipos de mucocele:
1. El quiste por extravasación mucosa que puede estar o no rodeado por tejido de granulación y es producido por un traumatismo de un conducto excretor o del parénquima glandular.

2. El quiste por retención de moco, en el cual la cavidad se halla revestida por epitelio y es debido a una obstrucción del conducto excretor, probablemente debido a infección, cálculos o salolitos.

Clínicamente es virtualmente imposible distinguirlos.
• En el momento de la escisión quirúrgica es necesario la eliminación total de la lesión.

Para evitar la recidiva se deben eliminar el resto de las glándulas salivares circundantes al mucocele.
• Los casos de recidiva se presentan por no eliminar las glándulas accesorias colapsadas en el momento de la biopsia escisional.
• Se puede utilizar también la criocirugía para su eliminación.

Diagnóstico diferencial
Debe realizarse con otros procesos labiales y orales como las lesiones angiomatosas y tumorales, las queilitis glandulares, las enfermedades vesiculoampollosas, hiperplasia angiolinfoide con eosinofilia, síndrome de Sjögren y quiste de erupción o quiste gingival.

Los mucoceles también deben ser diferenciados de los lipomas, neurofibromas, hemangiomas cavernosos profundos, linfangiomas y neoplasias salivares productoras de moco como el carcinoma mucoepidermoide.

Aspectos histopatológicos del mucocele
El epitelio superficial está distendido por el acúmulo de mucina. Esta mucina está rodeada por tejido de granulación. No existe revestimiento epitelial. La mucina y el tejido de granulación están infiltrados por neutrófilos e histiocitos espumosos grandes, redondos u ovalados, macrófagos, linfocitos y en ocasiones células plasmáticas. El mucocele que sufre traumatismos de repetición permite el escape de moco y presenta signos histológicos de organización que constituyen un intento reparador.

Conclusión
El diagnóstico clínico es fundamental en esta patología. La presencia de una tumefacción quística, azulada y fluctuante, no dolorosa y recidivante nos debe hacer sospechar que estamos ante un mucocele.

Bibliografía
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