D. Gerard Melgar Rodríguez Departamento de Prensa de INFOMED gerard@infomed.es Barcelona

«Impulsar y utilizar las nuevas tecnologías como un instrumento para acercar, personalizar y atender las demandas de los pacientes y mejorar así su atención”.

De este modo definió el pasado mes de marzo la consejera de Salud de la Comunidad Foral de Navarra, María Kutz, uno de los ejes de su política al recibir el premio a la Gestión en Tecnologías de la Salud que entrega la Fundación Bamberg. El de la consejera Kutz no es un caso aislado; las distintas administraciones españolas (estatal, autonómicas y locales) llevan a cabo desde hace bastante tiempo actuaciones encaminadas al desarrollo de las tecnologías de la información en el campo de la sanidad; el motivo es obvio: ofrecer un mejor servicio al paciente y facilitar la práctica diaria del profesional.
Asistimos a una era en la cual lo que se ha dado en llamar I+D (investigación y desarrollo) se ha convertido en un factor necesario para el éxito laboral. Hasta el afamado cocinero Ferran Adrià dispone en su negocio de un departamento dedicado a la experimentación de nuevos productos, el denominado Bullitaller, algo impensable unos años atrás en la hostelería. Con un presupuesto anual de aproximadamente 400.000 euros, la sección de I+D del Grupo Bulli, creada en 1997, realiza más de 5.000 experimentos, durante los seis meses que el restaurante cierra sus puertas, a fin de elaborar las 160 recetas que componen la carta de El Bulli para el semestre del año que permanece abierto.

Las exigencias de la legislación estatal y comunitaria se hallan entre los aspectos que más han influido en el auge de la tecnología sanitaria, especialmente la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal o la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. La conservación de las historias clínicas y los documentos de consentimiento informado mediante mecanismos automatizados presentan garantías que el soporte papel no proporciona. Por eso las instituciones oficiales del sector dental trabajan con el objetivo de que las clínicas tengan acceso a la informática y que ello redunde en beneficio de la organización interna y del servicio al paciente. Así lo ha hecho el Consejo General de Colegios Oficiales de Odontólogos y Estomatólogos de España con el desarrollo del programa ConsIn para la generación de documentos personalizados de consentimiento informado para la odontología, que puede ser descargado desde la web www.consejodentistas.org de forma gratuita por parte de todos los colegiados en España (Figura 2). Otros ejemplos de iniciativas para el impulso tecnológico en la profesión odontológica son el PINO o la Plataforma RIDO, que funcionan desde los años 2003 y 2004 respectivamente.

Sanidad en línea

En octubre de 2005, el Ministerio de Sanidad y Consumo, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y la empresa pública Red.es firmaron un convenio marco de colaboración para impulsar en toda España la denominada “sanidad en línea”. Este proyecto, enmarcado en el Plan Avanza, abrió la posibilidad de suscribir convenios bilaterales específicos entre Red.es y cada gobierno autonómico para impulsar en toda España actuaciones concretas.
Hace un año, en la conferencia E-health 2006 que tuvo lugar en Málaga en el mes de mayo, ya se pudieron comprobar los cambios que están experimentando varias autonomías. Los titulares de las distintas consejerías de salud de los ejecutivos regionales se comprometieron a seguir potenciando el papel de las tecnologías de la información y las comunicaciones mediante el desarrollo de numerosos proyectos ya puestos en marcha, como la receta electrónica, la historia clínica compartida, la telemedicina, la teleasistencia, la cita por Internet, etc. Entre los beneficios que se obtendrán de este tipo de estrategias cabe destacar la mejora en la calidad asistencial, con reducción de errores y mayor eficacia de los tratamientos, el incremento de la productividad con una disminución de las actividades administrativas, una mejor gestión de los recursos financieros públicos o la mejora de la calidad en el servicio que percibe el ciudadano.
Veamos cuáles son los avances más importantes y recientes en salud electrónica:
— Historia clínica electrónica: mediante la digitalización de los historiales, los ciudadanos tendrán garantías de que los profesionales que los atiendan en cualquier punto del Sistema Nacional de Salud (SNS) disponen de toda la información relevante. La Comisión de Libertades e Informática (CLI), integrada por diversas entidades y coordinada por el Ministerio de Sanidad, elogió en abril el documento base del proyecto Historia Clínica Digital en el Sistema Nacional de Salud, que ahora entra en una nueva fase en la que, por un lado, las Agencias de Protección de Datos del Estado y, por otro, los expertos designados por las comunidades autónomas podrán efectuar su valoración y propuestas. Uno de los puntos más valorados por la CLI es que el proyecto cumple el mandato instituido en el artículo 56 de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, según el cual el Ministerio de Sanidad debe coordinar los mecanismos de intercambio electrónico de información clínica y salud individual para permitir el acceso tanto al usuario como a los profesionales en los términos estrictamente necesarios para garantizar la calidad de la asistencia y la confidencialidad e integridad de la información.
Varias comunidades han implantado procesos tecnológicos en sus centros de salud para digitalizar los historiales de los pacientes. El Instituto Catalán de la Salud, por ejemplo, aprobó una inversión de 19,8 millones de euros para el periodo 2006-2009 a fin de impulsar una mejora en las tecnologías de la comunicación que permita el desarrollo de la historia clínica electrónica en los centros hospitalarios dependientes de este organismo. Y hay muchos más ejemplos, como el de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, que se ha propuesto culminar el proceso de informatización de estos documentos en todos los centros sanitarios de Atención Primaria del Archipiélago en el segundo semestre de 2007.

— Receta electrónica (Figura 3): uno de los proyectos clave en la modernización del sistema sanitario. Supondrá una liberación para el facultativo en actos administrativos de cumplimentación de recetas en tratamientos que no requieren revisión, especialmente importante en el caso de los enfermos crónicos. También posibilita que los pacientes puedan obtener los medicamentos que necesiten en cualquier farmacia independientemente de la comunidad en la que se haya recibido la prescripción. La receta digital será muy útil, asimismo, para fomentar el uso racional de los medicamentos, evitar fraudes y mejorar la información acerca del consumo y el gasto farmacéutico.
Laboratorios Inibsa e INFOMED lanzaron al mercado a finales de 2005 el primer software generador de recetas digitales de uso exclusivo para odontoestomatólogos: RODI. Con este programa, los dentistas tienen un mayor control sobre las prescripciones de cada paciente, capacidad para personalizar cada tratamiento, posibilidad de insertar el logo de la clínica en el patrón de las recetas y otras muchas ventajas.
Almería acogió los pasados días 20 y 21 de abril las XII Jornadas Nacionales de Farmacia Hospitalaria, organizadas por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Los profesionales debatieron sobre la receta electrónica y afirmaron que la tecnología constituye “una herramienta de trabajo profundamente transformadora de la realidad actual” que “disminuye el porcentaje de error”, permite “una gran transparencia” del proceso asistencial y automatiza “muchos procesos rutinarios”.
La receta electrónica lidera los proyectos tecnológicos en las comunidades autónomas. En pocos años, habrá suplantado a la presentada en formato papel de forma definitiva.
En la última semana del pasado mes de marzo, 66 farmacias de la provincia de Cádiz se unieron a las 106 que ya funcionaban en un programa de implantación de la receta electrónica. El objetivo es que esté funcionando en todas las localidades de la provincia antes de que concluya el presente año. En Cataluña, la consejera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, afirmó que todos los centros sanitarios y farmacias de la comunidad sustituirán las recetas de papel por las electrónicas antes de que acabe 2007.
Por su parte, la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid han puesto en marcha un proyecto piloto de receta electrónica en el Centro de Salud de Parque Coimbra, en Mostotes, con la participación de cuatro oficinas de farmacia. Tras la evaluación de los resultados se iniciará la formación necesaria para la implantación progresiva de la receta electrónica en toda la región. Y, por citar otro caso, la Consejería de Sanidad de la Generalitat Valenciana gestionó un total de 260.714 recetas con visado electrónico en el periodo de enero a octubre de 2006. Estas cifras suponen, aproximadamente, el 25 por ciento de los visados solicitados en la comunidad. Estos son algunos ejemplos que muestran la apuesta de las administraciones por la digitalización de las recetas.

— Tarjeta sanitaria: se pretende que las tarjetas que a cada persona expide su comunidad autónoma sean compatibles entre sí para garantizar la interoperabilidad compartiendo la información a través de la base de datos común del SNS.

— Citas por Internet: la posibilidad de concertar visitas a través de la Red contribuirá a agilizar la petición de citas y a reducir el número de desplazamientos de los pacientes a los centros sanitarios. Accediendo a la agenda de su médico, seleccionarán la fecha y hora de consulta que más se ajusten a sus necesidades. Con esta misma tecnología se pueden incluir servicios como la solicitud y el envío de resultados de pruebas o informes al domicilio del paciente. En la conferencia E-health 2006, una de las representantes políticas que se refirió a este punto fue la consejera de Sanidad de la Región de Murcia, María Teresa Herranz, que explicó que, entre otras medidas, se había creado un centro de llamadas y se pueden concertar citas vía web o SMS para Atención Primaria y Pediatría.

— Telemedicina: los sistemas de asistencia remota, la teleconsulta y el telediagnóstico serán especialmente útiles, por ejemplo, en la atención domiciliaria o en casos de comunidades con amplia dispersión geográfica de su población.

— Formación continuada ‘on line’: huelga decir que resulta ineludible proporcionar la enseñanza adecuada del funcionamiento de todos estos proyectos a los profesionales involucrados, tanto en el apartado administrativo como en el médico. Y, a tal fin, la tecnología también es un elemento clave, ya que la formación continuada on line ha roto las barreras que impedían el acceso de muchos doctores a cursos de posgrado u otros. A primeros de año, el Colegio de Médicos de las Islas Baleares aprobó una reforma funcional del aulario y del área administrativa de su sede central, de tal forma que contará con tres nuevas aulas dotadas con tecnología para videoconferencia, lo que permitirá establecer formación a distancia con las sedes insulares de Ibiza y Menorca.

Aires renovados

Las nuevas tecnologías se están convirtiendo en un soplo de aire fresco para la sociedad. El pasado mes de marzo, el Ayuntamiento de Barcelona confirmó que el número de trámites realizados en Internet por los habitantes de esta ciudad durante el año pasado (1.572.692) superó por primera vez a la cifra total de gestiones que se hicieron de forma presencial en las oficinas administrativas del Consistorio.
El sector sanitario, y por ende también el dental, ha encontrado un filón en las herramientas tecnológicas. Desde programas informáticos específicos para cada campo (gestión, imágenes, ortodoncia, etc.) hasta sistemas de radiología digital, las clínicas disponen hoy de un amplio abanico de prestaciones que han hecho de la odontología una ciencia más precisa y una profesión con mejor calidad.