1. El paciente debe ser el eje central de la Sanidad y desempeñar un papel activo a la hora de planificar políticas de satisfacción y seguridad del paciente. Es imprescindible la participación activa de las asociaciones de pacientes en los sistemas sanitarios, fomentando su financiación publica y garantizando su independencia.

2. Es necesario impulsar la igualdad de todos los ciudadanos europeos en el acceso a tratamientos innovadores y a las nuevas tecnologías en toda la Unión Europea a través de medidas concretas buscando la homogeneidad de la sanidad europea. En este sentido, es esencial la libre elección de médico y centro sanitario por parte del paciente
3. Los pacientes europeos tienen el derecho fundamental de recibir una información de calidad y accesible para promover la igualdad en el tratamiento de las enfermedades y en el acceso a tratamientos innovadores y a las nuevas tecnologías. La información forma parte de la terapia. Asimismo, es necesario extender y universalizar la tarjeta sanitaria única y garantizar la confidencialidad de la información sobre su salud a través de la implantación segura de la historia clínica digital y la receta electrónica.

4. Es imprescindible el control de la veracidad de la información sanitaria en Internet. Para ello, es necesario promover el desarrollo de motores de búsqueda que identifiquen sitios web sobre salud que hayan sido validados por la calidad de la información suministrada
5. Los pacientes demandan mejor trato, más tiempo de consulta, una medicina personalizada y en definitiva, humanizar la asistencia sanitaria como aspectos claves par mejorar la calidad de los sistemas sanitarios. Por otra parte, para garantizar la seguridad del paciente, es necesario profundizar en la elaboración de medidas preventivas concretas y guías técnicas de mejora.

6. La Ley de Dependencia es uno de los mayores avances del Estado de Bienestar. No obstante, es necesaria una aplicación efectiva e igualitaria y la inyección de los fondos públicos necesarios para ello, así como un desarrollo reglamentario adecuado.

7. Desde la iniciativa pública y privada, se debe dar prioridad a la investigación de tratamientos innovadores, especialmente para las patologías más prevalentes, como las cardiovasculares, oncológicas y mentales, así como para las enfermedades raras. Asimismo, hay que fomentar llamados "tratamientos a la carta", personalizados y adaptados a las necesidades de cada paciente.

8. Es imprescindible frenar la fuga de médicos y de otros profesionales de la salud a otros países, para lo que es necesario crear fórmulas que mejoren sus condiciones laborales y económicas. Para ello, es esencial crear un plan de retorno de profesionales y científicos. Desde la perspectiva internacional, existe una carencia latente de profesionales. según la Organización Mundial de la Salud, faltan cuatro millones de profesionales sanitarios en el mundo.

9. Las tecnologías, la innovación instrumental y la potenciación del uso de técnicas menos invasivas permiten mejorar los resultados clínicos y consiguen tiempos de recuperación más cortos. Estas innovaciones son esenciales en las políticas específicas de prevención y diagnóstico precoz. En este ámbito, es necesario la creación de unidades de referencia para patologías concretas para mejorar la asistencia sanitaria.

10. Se insta a todos los gobiernos a que pongan en marcha un plan de medidas especiales encaminadas a buscar la excelencia sanitaria y la satisfacción de los pacientes.