El Juzgado de lo Penal número 1 de Valladolid ha condenado a la protésico e higienista dental D.ª Milagros Tola del Barrio a 20,33 años de prisión por reiterados delitos de intrusismo, lesiones y estafa. Tal sentencia se alcanzó el pasado 14 de noviembre, en el quinto juicio en el que el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la VIII Región actuaba contra esta falsa dentista como acusación particular.

De forma resumida, se condena a esta persona por los siguientes delitos y a las siguientes penas:
— Por un delito de intrusismo, a la pena de veinte meses de prisión.
— Por siete delitos de lesiones, a las penas de veintinueve meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de protésico e higienista dental por igual periodo.
— Por una falta de lesiones, a la pena de doce días de localización permanente.
— Por un delito continuado de estafa, a la pena de veintiún meses de prisión.

Además, deberá indemnizar a los perjudicados por su actuación criminal en cantidades que superan los 60.000 euros.

Milagros Tola del Barrio arrastraba ya cuatro condenas anteriores por el mismo tipo de delitos.

Consciente de sus actos y sin mostrar arrepentimiento
En su sentencia, la magistrada D.ª Lourdes del Sol Rodríguez, señala que la acusada “tenía cabal conocimiento de las consecuencias que para sus pacientes tenían las intervenciones que realizaba en sus bocas. y no obstante, les efectuó múltiples intervenciones, de las que debe destacarse la prolongación en el tiempo”. “Sabía que carecía de estudios, titulación y preparación para realizar estas intervenciones” y “conocía que con su falta de aptitud provocaba, en aquellos en los que efectuaba sus trabajos, lesiones diversas”.

A la hora de concretar las penas, la juez tuvo en cuenta que la falsa dentista “no muestra ningún signo de arrepentimiento por los hechos cometidos, sino que se presenta como víctima de una persecución injusta, fundamentalmente del Colegio de Odontólogos, lo que evidencia que el riesgo de que reincida en la misma conducta de forma inmediata es evidente”.

En cuanto a las razones que justifican la pena de inhabilitación para el ejercicio de las profesiones de higienista dental y protésico dental, se fundamenta en que la acusada había empleado como cobertura esta titulación para abrir consulta y recibir a los pacientes.